Durante la asamblea, habitantes expresaron su rechazo al proyecto al señalar que afectaría terrenos de cultivo y cuestionaron los precios ofrecidos por el Gobierno del Estado para la adquisición de tierras, al considerar que no corresponden con su valor actual.
El proyecto contempla una vialidad que atravesaría 25 comunidades de 11 municipios de los Valles Centrales, con el objetivo oficial de descongestionar las vías de la capital y municipios conurbados, así como conectar carreteras federales y fortalecer la comunicación regional.
La oposición al proyecto ha crecido en las últimas semanas. Al menos ocho comunidades y núcleos agrarios han advertido posibles afectaciones ambientales, pérdida de tierras agrícolas y división de sus territorios, además de cuestionar la falta de información sobre el impacto que la obra tendría en mantos acuíferos, pozos, escurrimientos y acceso al agua.
Cuilápam de Guerrero, Santa María Zaachila, Santa María Asunción Roaló, Barrio La Guadalupe, La Raya, Reyes Mantecón, Santa Catarina Quiané y Santa Ana Zegache forman parte del Frente de Ejidos y Comunidades Agrarias en Defensa del Territorio contra el Corredor Vial Zapoteco, desde donde han manifestado su oposición al proyecto.
