El ejemplar, de aproximadamente 300 kilos, salió a desovar, pero el fenómeno de mar de fondo la arrastró hasta la laguna. Desorientada, avanzó cerca de 2 kilómetros por la ribera, lo que activó un operativo coordinado por pescadores.
En las labores participaron biólogos de la Conanp (CMT Mazunte), autoridades comunitarias y voluntarios de La Laguna y Playa Ventanilla, quienes unieron esfuerzos para su rescate.
Tras ser revisada y recibir apoyo, fue llevada a Playa Ventanilla, donde se le brindaron condiciones para desovar; sin embargo, debido al cansancio, decidió regresar al mar, por lo que fue asistida para su ingreso.
Un gran ejemplo de trabajo en equipo para proteger nuestra biodiversidad
