Los muros perimetrales y la barda atrial de la Basílica de Nuestra Señora de la Soledad recuperaron el característico color verde de su cantera tras 10 meses de trabajos de restauración, devolviendo dignidad a este espacio emblemático que conecta con el Jardín Sócrates, en el Centro Histórico de la ciudad.

La intervención fue coordinada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Oaxaca y consistió en retirar entre cinco y siete capas de grafitis y pintura vinílica acumuladas en aproximadamente 400 metros cuadrados, principalmente en la fachada que da a la avenida Independencia. Por primera vez en el estado, se utilizó tecnología láser de 100 vatios para eliminar los grafitis directamente de la cantera, permitiendo una limpieza precisa sin dañar el material pétreo.

El proceso incluyó limpieza gruesa y fina con disolventes, herramientas manuales y vapor a presión, seguido de ajustes técnicos en el uso del láser según el color de las pintas y el estado de la piedra. Finalmente, se realizaron trabajos de ribeteo en piezas deterioradas y se aplicó una capa de sacrificio de cal y arena para proteger la superficie.

El proyecto fue gestionado por especialistas del Centro INAH Oaxaca y ejecutado bajo criterios de conservación patrimonial, con apoyo y colaboración de vecinos y locatarios. La restauración refuerza la preservación de uno de los templos más representativos de la capital oaxaqueña, destacado por su valor religioso, histórico y cultural.

 

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